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jueves, 19 de abril de 2012

Los placeres prohibidos.

No decía palabras,

acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,

porque ignoraba que el deseo es una pregunta

cuya respuesta no existe,

una hoja cuya rama no existe

un mundo cuyo cielo no existe.


La angustia se abre paso entre los huesos,

remonta por las venas

hasta abrirse en la piel,

surtidores de sueño

hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,

una mirada fugaz entre las sombras,

bastan para que el cuerpo se abra en dos,

ávido de recibir en sí mismo

otro cuerpo que sueñe;

Mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,

iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.


Aunque sólo sea una esperanza,

porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe.

Los placeres prohibidos - Luis Cernuda

Firma final

viernes, 1 de octubre de 2010

Cuentan que una vez.....

se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura como siempre tan loca, les propuso: ¿vamos a jugar a las escondidas?
La intriga levantó la ceja intrigada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó: "a las escondidas ... y ¿eso cómo es?" "Es un juego - explicó la locura - en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego".

El entusiasmo bailó entusiasmado, secundado por la euforia, la alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La verdad prefirió no esconderse. ¿Para que? Si al final siempre la hallaban. Y la soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que la molestaba era que la idea no hubiera sido de ella) y la cobardía prefirió no arriesgarse.

Uno, dos, tres ... Comenzó a contar la locura. La primera en esconderse fue la pereza, que como siempre tan perezosa, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La fe subió al cielo y la envidia se escondió tras la sombra del triunfo que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto. La generosidad casi no alcanza a esconderse. Cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. ¿Que si un lago cristalino? Ideal para la belleza. ¿Que si una rendija de un árbol? Perfecto para la timidez. ¿Que si el vuelo de una mariposa? Lo mejor para la voluptuosidad. ¿Que si una ráfaga de viento? Magnífico para la libertad .... Así terminó por acurrucarse en un rayito de sol. El egoísmo en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio: airado, cómodo, pero solo para él. La mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris) y la pasión y el deseo en el centro de los volcanes. El olvido ... se me olvidó donde se escondió el olvido.. pero eso no es lo más importante.

Cuando la locura contaba 999.999 el amor aun no había encontrado sitio para esconderse, pues todo lo encontraba ocupado ... Hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores. Un millón contó la locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza, a sólo tres pasos detrás de una piedra. Después escuchó a la fe hablando con Dios en el cielo con convicción, y la pasión y el deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia y claro pudo deducir donde estaba el triunfo. Al egoísmo no tuvo ni que buscarlo: el solito salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la belleza. Con la duda, resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca, sin decidir aun de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos, al talento entre la hierba fresca, a la angustia en una oscura cueva, a la mentira detrás del arcoiris (mentira , si estaba en el fondo del mar) y hasta al olvido que ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas. Pero sólo el amor no aparecía en ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyito del planeta, en cada cima de las montañas y cuando estaba al darse por vencida, divisó un rosal y pensó: el amor como siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas. Tomó una horquilla y comenzó a mover unas ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al amor. la locura no sabía que hacer para disculparse: lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la tierra a las escondidas, el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.

Firma final

martes, 16 de diciembre de 2008

Tu voz

Ese texto tan raro que el otro día “reconstruiste”, tenía al pie de página, el lugar desde dónde se había extraído. Fue curioso descubrir que existe una web que se llame “quiero que me leas”. Sin entrar a hablar de esta web y de su contenido, lo que me ha gustado es la idea. Así que pensando con esta cabecita que casi nunca para, me puse a darle vueltas a la idea de que tú me leyeras. De alguna forma cuando te escucho, cuando hablas conmigo aunque solo sean tonterías, algo dentro de mí se sacia, se calma. Es como si tu voz funcionara como un hornillo que calienta mi alma, mi corazón y que alimenta mis pensamientos y mi cerebro. Pasaría horas escuchándote divagar y elucubrar sobre cualquier materia. ¿Por qué no entonces oírte leer? Me gustaría poder escuchar, mientras me acurruco a tu lado, ese poema que adiviné de Walt Whitman recogiendo el guante que nos lanzaste a todos los que visitamos tu blog. Seguro que en tu voz suena diferente a como yo lo leo. Quizás con ese aire de misterio que siempre mantienes y que tanto atrapa.

jueves, 1 de mayo de 2008

La felicidad plena...

...aunque solo dure lo que dura el agua calentita. Un buen libro, un zumito de manzana, buena música, un trocito de chocolate, velas y muchas burbujas. ¡Pero qué sencillita soy!

lunes, 14 de abril de 2008

Un mundo feliz...

Este es el título de un libro de Aldoux Huxley que tengo pendiente de leer desde hace miles de años. Me lo regaló mi primer novio. Nunca me había apetecido leerlo pese a que yo lo quería desde hacía mucho tiempo. Siempre que lo empezaba, acababa dejándolo en las primeras páginas y sin remedio por mucho tiempo. Pero el otro día, en el viaje a Madrid, pensé que el avión sería un buen momento porque no hay mucho más que hacer y ahora resulta que estoy enganchada. Así que ahí va un trocito de los que leo y me hacen pensar que sí, que irremediablemente el mundo va por este camino.

Al oír su voz, el director se sobresaltó con una sensación de culpabilidad, y recordó dónde estaba; lanzó una mirada a Bernard, y, rehuyéndola de sus ojos, se sonrojó violentamente; volvió a mirarle con súbita desconfianza, herido en su dignidad.

- No vaya a pensar - dijo- que yo mantenía una relación indecorosa con aquella muchacha. Nada emocional, nada excesivamente prolongado. Todo fue perfectamente sano y normal. - Tendió el permiso a Bernard-. No sé por qué le habré dado la lata con esta anécdota trivial. - Enfurecido consigo mismo por haberle revelado un secreto tan vergonzoso, descargó su furia con Bernand.

Y es que por donde mire, parece que tal y como dice le libro lo normal es ésto.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Cerrado por Vacaciones

Sí señores. Me voy de vacaciones y lo único que voy a hacer es relajarme y disfrutar. Que la vida son dos días y los míos están a tope. Para empezar, haré como la mujer de este cuadro de Sorolla. Relax en la playa con la cámara en ristre y siempre preparada. Caminatas por la playa y castillos en la arena. Chapotear como los niños y simplemente disfrutar. Atrás quedaron esos momentos de estrés llenos de cosas siempre por hacer. Porque claro, una está hecha una superwoman, pero todo tiene un límite. El trabajo, el nuevo puesto al que aún me estoy adaptando, el idioma, las clases, la familia, el amor, los amigos y las fiestas. Además ahora llega Navidad y con ellas las fiestas y yo últimamente no me pierdo ni una. Éste año tengo un Secret Santa en mi actual trabajo, otro Amigo Invisible en la cena de Productos (mis antiguos compis y ahora amigos), una Pre-Christmas Party cortesía anual de Graham, la cena de Navidad de la empresa en Abama. jajaja. Y yo con estos pelos!!!! Pero qué le voy a hacer si me gusta más una fiesta que mojar pan. :) Así que relax relax, no estoy segura, pero diversión.... a tope!!! Y es que... ¿no se trata de eso? De pasar el mayor tiempo posible con las cosas que a uno le hacen feliz. Retomar viejos hábitos (pintura), abordar los nuevos (mis joyitas), leer los libros abandonados (Historias de París de Mario Benedetti) y tantas y tantas cosas....
En fin, creo que 2 semanas no serán suficientes para todo. Pero se hará lo posible ;)

miércoles, 24 de octubre de 2007

Como la vida misma....

HELENA
Amigos, os lo ruego, aunque os burléis de mí,
no dejéis que me haga daño. Nunca tuve
mala lengua, ni soy una arpía.
Como buena mujer soy muy cobarde.
Que no me pegue. Acaso penséis
que, porque ella es algo más baja,
yo puedo con ella.
HERMIA
¿Más baja? ¡Otra vez!
HELENA
Mi buena Hermia, no estés tan airada conmigo.
Siempre te he querido, Hermia; siempre
guardé tus secretos, nunca te agravié,
salvo cuando, por amor a Demetrio,
le dije que huirías a este bosque.
Él te siguió y por amor yo le seguí,
pero él me echaba de su lado, amenazándome
con pegarme, darme de patadas y aun matarme.
Ahora, si me dejáis marchar en paz,
volveré a Atenas llevando mi locura
y ya no os seguiré. Dejadme ir.
Ya veis lo simple y lo boba que soy.
HERMIA
¡Pues vete! ¿Quién te lo impide?
HELENA
Mi torpe corazón, que aquí se queda.



Extracto de: "El sueño de una noche de Verano" - William Shakespeare

miércoles, 26 de septiembre de 2007

"Como agua para chocolate" de Laura Esquivel

Si bien todos nacemos con una caja de cerillas en nuestro interior, no las podemos encender solos, necesitamos [...] oxí­geno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxí­geno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música [...] que haga disparar el detonador y así­ encender una de las cerillas. [...] Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir. [...]"

jueves, 16 de agosto de 2007

Un regalito que me han hecho hoy.....


"En el crepúsculo de la memoria volveremos a reunirnos,volveremos a hablar juntos, y cantaréis para mí un canto más profundo: y si vuestras manos vuelven a encontrarse en otro sueño, construiremos otra torre en el cielo."


Khalil Gibrán


Gracias Santi por descubrírmelo.

lunes, 9 de julio de 2007

Enamorados

Hace unos días me sorprendieron con un regalo de "Corazón". Esos regalos que te llegan al alma no por su valor material sino por su gran valor de amistad, sinceridad, amor y todas esas cosas por las que tú, que estas leyendo este post pensarás... menuda tontería. Pero la cuestión, es que en el fondo, estos pequeños detalles cargados de cariño son los que hacen que nos demos cuenta lo que importamos a los demás. Sobre todo cuando viene de una persona a la que "le cuesta" expresar lo que siente pero cuando lo hace da de pleno en la diana.

El regalo no solo mueve mi corazoncillo sino que además es un soplo fresco para mis inquietudes que últimamente más que nunca, se encuentran en ebullición.

Este detalle se compone de dos fantásticos libros llenos de ilustraciones (motivadoras). El primero de Mario Benedetti y de historias de nuestro anhelado París. El segundo un libro infantil en el cual curiosamente, se intenta explicar a los niños lo que es esa cosa "morada" que es estar Ena-morado. ¿Qué sabias son las palabras incluso en la literatura infantil?

Gracias mil por aportarme siempre nuevas ideas y motivaciones.



miércoles, 20 de junio de 2007

Cuentos Canarios grabados en piedra...

Éste es el título de una publicación que ha sacado el Gobierno de Canarias con el objetivo de inculcar a los peques y a la sociedad en general los valores de la igualdad de género, la cooperación, el respeto al medio ambiente, la amistad, la solidaridad, la integración y la comunicación. Siete cuentos, siete islas, siete historias y siete valores básicos para educar y aprender.

Las historias son las siguientes:
  1. Los menceyes sabios. Valor: La igualdad de género. Isla: Lanzarote.
  2. El cuerpo de Jonay. Valor: La cooperación. Isla: La Gomera.
  3. Una cadena de esperanza. Valor: Respeto al medio ambiente. Isla: El Hierro.
  4. Una amistad de miedo. Valor: La amistad. Isla: Tenerife.
  5. La abuela solidaria. Valor: La solidaridad. Isla: La Palma.
  6. Los juegos del caracol. Valor: La integración. Isla: Gran Canaria.
  7. Las hermanas consejeras. Valor: La comunicación. Isla: Fuerteventura.

Encontré este libreto con los cuentos en el lugar más inesperado y no sé si fue por eso o porqué razón, me han gustado tanto. Son cuentos muy sencillitos y ahí va el primero de ellos.....

Los menceyes sabios.

Idir y Fayna estaban al frente del archimenceyato del sur de Lanzarote. Todo funcionaba bien. Las labores comunes se repartían y cada persona tenía su función: las mujeres se encargaban de los huertos y del cuidado de los niños, mientras que los hombres se ocupaban de los animales e iban de caza.

Un buen día, todas las mujeres se acercaron hasta El Golfo, donde los menceyes solían estar, para explicarles su situación: durante ese año tendrían la cosecha más abundante de la historia y solas no podrían recogerla. Si no hacían algo, ¡perderían más de la mitad de la cosecha! Idir y Fayna, después de mucho pensar, dieron con la solución:

_ Tanto hombres como mujeres irán a los huertos, así la cosecha no se perderá. Los hombres reanudarán sus tareas propias después -dijeron.

Los hombres se negaron, pero Idir, mencey sabio y conciliador, decidió ser él mismo el primero en unirse a las mujeres. Los hombres, siguiente el ejemplo de su rey, comenzaron a ayudar y, trabajando hombres y mujeres juntos, consiguieron salvar la cosecha. Todos aprendieron la lección y entendieron que no existen trabajos sólo para hombres o para mujeres; que la capacidad para realizar un trabajo no está condicionada por el sexo, que con ganas y esfuerzo cualquiera puede realizar todo tipo de trabajo y que, trabajando unidos, todo sale mejor.

Desde entonces, podemos ver a los menceyes sabios desde El Golfo, en su acantilado, con sus caras rojas por el sol, esperando a que todos les visitan; que recuerden y respeten la gran verdad que un día quisieron enseñarnos.