
19.01.11

16.02.11


Mi mente desinquieta y el empujoncito de un amigo me han hecho llegar a esto. Sí señores!!! soy una blogger. Ya no me daba con el espacio del Messenger y necesitaba una cosa un poquito más profesional. A ver que es lo que puedo obtener de esto...





Y de momento, este es el resultado....

mi nueva afición fotográfica y viendo el resultado de los negativos de 35mm, algo más a añadir a esta carta es el adaptador para carretes de 35mm para mi Diana+ .... no puedo esperar un segundo para probarlo. :)
Tampoco estaría nada mal la funda para la cámara y la correa nueva, que la otra está casi rota. Es lo que tiene usar una cámara de fotos que casi recuerda a aquellas que vendían de pequeños en los puestos de chuches y que eran de pega. :)
Deberíamos venir de serie con un botón de reseteo. Uno que nos permita borrar todo lo anterior y dejarnos "limpios" para lo nuevo que llega permitiéndonos así recibir las nuevas experiencias sin temores y sin el miedo a "volverán a dañarme". Un botón de reseteo que nos permita tener la inocencia de empezar de nuevo sin malos rollos, sin quebraderos de cabeza, con el corazón abierto para quien lo quiera llenar. ¡Qué fácil sería todo!

He llamado a la Iglesia de cabo blanco donde salta el contestador y me da el número móvil del Sr. Párroco. Allí tampoco contesta así que no me queda más remedio que buscar una alternativa. Llamo al obispado que me deja otro número de teléfono donde me coge una monja muy amable que me facilita el teléfono de la persona encargada del Tanatorio. Llamo allí y el Sr. me dice que él pertenece a La Camella y que tengo que volver a llamar a la Sra. Monja. La llamo otra vez y me aclara la confusión dándome el teléfono del Sr. Párroco que cubre las vacaciones de la primera parroquia a la que llamé donde me salía el contestador automático. El Sr. Párroco me dice que él deja de cubrir esa parroquia el Domingo y que entonces tengo que tratar todo esto con el Arcipreste de Granadilla. Llamo al arcipreste de Granadilla y me coje otra Sra. que me comunica que el párroco no se encuentra, pero que curiosamente, tiene móvil. Así que lo llamo al móvil, donde tampoco me contestan y donde he podido dejar un mensaje y un teléfono de contacto.
Pues digo yo... Dios estará en todas partes, pero sus lacayos nunca están disponibles!!!!. Y lo peor es que luego se quejan de que la gente ya no va a la iglesia ni nada. Pero si es que no están!!!
