viernes, 9 de julio de 2010

De regreso al pasado.

Hace unos días, aprovechando un ciclo de música de cine que dan en mi ciudad, volví a ver E.T. Tenía muchas ganas de experimentar de nuevo la sensación, décadas después. La primera vez que vi ésta película fue en el estreno. Mi tía, nos llevó a mis primos, a mi hermano y a mí a verla. Todos juntos al cine. Recuerdo que mi hermano y yo estábamos un poco a disgusto, los domingos ponían Ulises 31 y claro, eso no se puede dejar de ver. Aunque dicho sea de paso, nunca supe cómo acabaron las historias de Ulises, Telémaco y Nono. Realmente yo era tan pequeña que no recuerdo la sensación exacta que tuve al ver la película, pero sí que cuando recuerdo la peli, la veo anunciada o escucho su música, algo se me remueve por dentro transportándome a una infancia feliz. Ahora, muchísimos años después, décadas, disfruté de la película igual que si fuera niña. Lloré y me emocioné. En la sala un papá llevó a su hijo, de unos 5 años, a ver la película. Supongo que es algo que forma parte de las ganas de compartir con tu hijo algo que a tí, a su edad, te gustó y no te dejó indiferente. De esta forma, gracias a ese padre y ese hijo, yo pude observar e imaginar lo que yo tuve que sentir a su edad descubriendo a E.T.



Firma final



4 comentarios:

Ademia dijo...

Una entrañable vuelta al pasado.
Es bueno dar una vuelta por los recuerdos, porque en gran medida somos el resultado de aquellas cosas que hemos vivido.

Un beso.

Moa dijo...

Me encanta E.T., la he visto cientos de veces y se la he enseñado a mis hijos... me parece una pelicula con mucho mensaje, aunque ahora vista desde la actualidad los efectos sean un poco "antiguos".
Saluditos...

Anónimo dijo...

Yo tambien me apercibo de esas sensaciones...

PD: Cuando quiéras te cuento como termina Ulises XXXI.

Besitos.

Carol·ina dijo...

Pues si me cuentas el final estaría encantada. :)